Soy Ricardo Torres.
Soy un pintor autodidacta. Empleo técnicas que fusionan la abstracción, el simbolismo y la conceptualización, creando personajes imaginarios y rostros que surgen de una anarquía creativa.

Con mi obra invito a una interpretación abierta y subjetiva
Me gusta transmitir el sentido de la búsqueda a través de mi obra y me interesan las emociones diversas que despiertan reflexiones profundas en cada observador.
Algunos cuadros nacen de una imagen mental, otros de un impulso, otros de una idea. Mis obras hablan de figuras, de gestos, de símbolos. A veces hay personas. Otras veces, ramas. O recuerdos que no se pueden nombrar. Trabajo con lo que tengo cerca o con imágenes que no existen. A veces el cuadro no es hermoso, pero crea emociones y distintos puntos de vista. Me interesa la identidad, el paso del tiempo y la belleza imperfecta de lo cotidiano. Cada pieza refleja parte de mi mundo interior, que trato de descubrir.
Mi propuesta pictórica transita de manera fluida entre la abstracción, el surrealismo y el arte naíf a través de personajes que no existen o que se reinterpretan y paisajes oníricos que funcionan como una cartografía detallada de estados emocionales y
mundo interior. En mi proceso creativo, utilizo una amplia gama de materiales como el acrílico, el óleo y la tinta sobre soportes tan diversos como el lienzo, el metacriláto o el barro cerámico.
Esta experimentación constante con la materia me permite generar texturas rugosas y capas superpuestas que introducen el concepto del tiempo y la memoria en la superficie de cada obra.
La figura humana y los elementos orgánicos se entrelazan en mi trabajo para explorar
la conexión profunda entre la naturaleza y el espíritu. La presencia recurrente de
raíces simboliza un vínculo con lo esencial, mientras que mis composiciones capturan
la energía de la resistencia y el latido vital que une lo real con lo imaginario.